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Julio Andrés Pereira, “el Bocha”

Nació en Formosa –capital- el 20 de mayo de 1950 y creció allí. Fue asesinado en la Masacre de Margarita Belén cuando tenía 25 años. Su familia formoseña. Su papá era docente y militante del peronismo en la provincia –candidato a intendente ganador en las elecciones del 62, luego anuladas con el golpe- suponemos que de él aprendió el gusto por la lectura y la pasión por “querer saber más”. Su mamá era ama de casa, no estuvo tan de acuerdo cuando él decidió casarse antes de recibirse.

Fue a la escuela primaria Nº 1 de varones, y a la Escuela Normal durante la secundaria. Terminó en 1967 recibiéndose de maestro. Fue boy scout en los grupos del obispado. Jugaba al fútbol y al básquet.

Perteneció al Club Vial de Formosa durante la secundaria, en la categoría cadetes. Bolichero los sábados a la noche, pero sin faltar a misa los domingos a la mañana.

No se callaba y tenía mucha facilidad de palabra. Se trenzaban discutiendo sobre la historia, los derechos y el peronismo... leía mucho más que el resto, cuestionaba: “no seamos enciclopedistas” –le gustaba decir eso-, “escuchemos otra campana, no todo lo que dicen los profesores es cierto, investiguemos por otro lado”. Fue abanderado de la Normal en1967.  Todos coinciden en el recuerdo  que él era “tan inteligente, tan dado con todos  también tan buen mozo:  alto, ojos color miel,  cabezón – obviamente, de ahí “el bocha”-. 

En 1968, va a Resistencia a estudiar Ingeniería Civil en la UNNE –el quería ser abogado dicen los amigos, pero el padre quería ingeniería y el respeto lo hizo optar por Ingeniería-. Logra conseguir vivir en el Colegio Mayor Universitario y como todos va los domingos a la Misa Universitaria.

La vida universitaria se dividió entre la carrera, ser maestro en una escuelita de Lapachito  y la militancia universitaria y desde allí el trabajo de alfabetizador de niños y adultos en algunos barrios de Resistencia y en áreas rurales del Chaco. También recuerdan que tenía un artículo en Crisol (diario de Sáenz Peña).

En la Universidad militó primero en el Integralismo y luego en la Juventud Peronista Universitaria.

Permanentemente volvía a Formosa, a ver a la familia, los amigos y también para la época de campaña –aquí fue de la Juventud Peronista-. Muy conocido fue un discurso que dijo durante la campaña del 73, las palabras que se recuerdan son: “a los compañeros candidatos les hacemos una advertencia, acá está la plataforma, acá está el plan de gobierno, sepan que FAR- FAP y Montoneros van a pedir cuentas de que este programa se cumpla”.

Cuando el ambiente se puso feo, la familia le decía que se vaya a México por un tiempo hasta que todo se tranquilice -allí tenían un tío-. Pero él dijo que no, que no había hecho nada malo, ni mal a nadie, “no voy a disparar, no tengo porqué”. 

La detención

Fue en Formosa, el 4 de septiembre de 1976, en la casa de los padres.

Era la noche anterior a su casamiento, se estaba probando el traje azul en el momento que “vinieron a buscarlo para averiguación de antecedentes”. El agarró sus pupilent y se fue con el traje azul puesto; tuvo que empujar el auto porque no andaba.

Nunca más pudieron saber dónde estaba, dónde y cuanto tiempo estuvo en Formosa, cuando fue llevado a Resistencia. No hubo búsqueda que de algún resultado, ni oficial ni extra oficial.

Tres días después fue detenido su tío, Ramón Luciano Díaz, peronista  y director de Administración de la Policía de Formosa –hasta hoy también desaparecido- muy amigo y compañero de largas charlas, cuya desaparición y detención está vinculada  a Bocha. 

Margarita Belén

La información de su muerte en Margarita Belén, fue porque otros compañeros detenidos en la Alcaidía de Resistencia lo reconocieron–él era  en Resistencia un dirigente universitario muy conocido-, vieron que él estaba entre ese grupo que trajeron de distintos lugares de detención–algunos días, otros horas antes- y luego pudieron contar que vieron y escucharon  “al Bocha” allí.  

Andrés, se llaman –por él- algunos de los hijos de los amigos y de la familia, cuyo recuerdo permanece y permanecerá para siempre en sus vidas.